05 enero 2020

2019

Publiqué mi primer libro.
Escribí dos cuentos que considero chingones.
Comencé a hacer periodismo.
Comencé a escribir sobre hip-hop.
Cumplí cinco años con la librería.
Conocí Otinapa.
Conocí a Martín Solares.
Fumé mota con Alejandro Almazán.
Comí un chingo de pizza.
No me he mudado.
No vi Amelie.
No choqué.
No me hospitalicé.
No estoy ciego.
Elena no me abandonó.
Bien.

14 diciembre 2019

Resistir a punta de canciones


El pasado Festival Internacional Cervantino (FIC), en su edición 47, tuvo como temática Migraciones. Luis Sergio Rangel, a.k.a. Máscara, por tercer año consecutivo encabeza el proyecto Cultura Urbana que se lleva a cabo dentro del FIC. El proyecto se enfoca en expresiones callejeras, como el hip hop. Dentro del mismo se imparten talleres stencil, de break dance, tornamesismo, beatmaker, graffiti, rap, pintura, skate; un par de concursos y el evento cierra con un concierto de rap.
Debido a la temática del FIC y por el trabajo que he realizado alrededor del fenómeno migratorio, Máscara me invitó a colaborar con un texto que sirviera como curaduría para la intervención gráfica que hizo con fotografías de Jesús Flores, y que estuvieron exhibidas durante la duración del proyecto en el centro comercial El Cantador, en Guanajuato.
            Tanto en el texto como en la gráfica, buscamos que el movimiento y el canto formaran nodos que reforzaran la idea de las distintas migraciones como una forma de resistencia, pues como se explica rápidamente en el texto, el movimiento y el canto están ligados desde siempre a la humanidad.
            Comparto, entonces, el texto y algunas fotografías previas y posteriores de la intervención que estuvo exhibida en Los pastitos dentro del marco del FIC 47.

Resistir a punta de cancionesEl canto y el movimiento son ancestrales. Todas las culturas cantan, todas las culturas se mueven, de manera individual o en colectivo. Moverse y cantar es un continuum en la Historia. Todos poseemos estas dos habilidades, pero las motivaciones para realizarlas son variadas, desde expresar el deseo, la inquietud o la alegría, hasta buscar la supervivencia.    Trasladarse implica obstáculos. Para resistir en un contexto en el que te encuentras fuera del lugar que conoces y donde sentías seguridad, un contexto diferente, en el que se utilizan palabras ajenas a tu lenguaje, códigos complicados de descifrar para ti, y en el que la hostilidad prima por encima de todo, evocar es la manera más eficaz para encontrar cobijo. La sensación de seguridad puede ser devuelta por un sabor, un olor, una textura, pero estos estímulos no siempre estarán disponibles, sin embargo, el canto es inmediato, depende solo de la memoria y las intenciones. El canto como paliativo al dolor.    El corazón está ligado al ritmo incluso antes de que el cuerpo conozca la respiración. Y el lazo nunca se pierde. Por lo que, de manera literal, se puede decir que llevamos el ritmo por dentro. Basta con entonar alguna melodía sobre los latidos para comunicarnos con el mundo, para sobrellevar el mundo, para recorrer el mundo. Y desafiarlo.    La función del canto no es re-presentar nada, sino re-sentir. Resistir.













26 noviembre 2019

Niño diosote gigante zacatecano

El niño diosote zacatecano me ha hecho reír un chingo. Los memes que siguen apareciendo son muy buenos, en especial los que tienen que ver con Evangelion. 
   Pero ya fuera del mame y el meme, ¿a quién mierdas se le ocurrió hacer un niño dios de seis metros y medio?, no me imagino la planeación de la figura, es decir, ¿a nadie se le ocurrió que era una pésima idea? ¿O a caso era un intento por poner al municipio de Guadalupe, en Zacatecas, en el mapa? Ya me imagino una posible conversación:
   —Los putos de Fresnillo ya tienen el récord de las enchiladas zacatecanas más grandes del mundo...
   —Y los culeros de Jerez hicieron el taco envenenado más enorme del universo...
   —¿Qué podemos hacer nosotros para sobresalir? Zacatecas ya tiene a su Tryno Maldonado...
   —¿Y si hacemos al niño dios más grande de México?
   —¡Claro, uno de dos metros! ¡No! ¡De seis metros y medio a la verga!
   —Alfedo, cálmate po'favó*.
   Y para echarle más sal a la burla, el niño diosote costó cerca de $11,230 dólares. Dólares. Como un cuarto de millón de pesos al cambio actual. Verga. ¿Se imaginan todas las tostadas jerezanas que se pueden comprar con ese dinero?, ¿todas las ratas de campo que podrían tener un mejor hogar que los intestinos de los zacatecanos?
   Y lo más chistoso (aún más chistoso), es que según El Universal, Alejandro Tello, gobernador de Zacatecas, le pedirá al niño diosote que baje la inseguridad. Que no mame, todo el mundo sabe, hasta quienes no somos de ese estado, que si quiere acabar con la inseguridad de Zacatecas, lo mejor que puede hacer es desaparecer a Fresnillo del mapa, y con eso, seguramente, los índices de violencia estarán en una tasa similar a la de Noruega.
   En fin, espero que pronto alguien con el suficiente tiempo libre haga una edición del video del Pasito perrón con esa figura.









*Ese borracho ya no será la única estrella del interné engendrado en Zacatecas, ahora compite ni más ni menos que con el niñodiosote.

19 noviembre 2019

Subieron el precio del arsénico en Torreón

Pues resulta que las máquinas expendedoras de agua envenenada subieron el precio del garrafón de 20 litros de $10.00 a $12.00. Un golpe bajo para todos aquellos que no quieren tomar agua directo de la llave.

¿qué más quieres de mí?


18 noviembre 2019

Disertaciones sobre la balacera en el desfile

El día de hoy fue el desfile por el 109 aniversario de la Revolución Mexicana. El depa en donde vivo está a unos metros de la avenida Juárez, en el centro de Torreón, por lo que las danzas, cuando hay peregrinaciones, y las bandas de guerra y los escándalos en los desfiles, pasan prácticamente bajo mi balcón.
   Hoy comenzó el ruido del desfile a eso de las 10 de la mañana, hora en que el recorrido alcanza esta zona, pero a diferencia de otras ocasiones, el escándalo no fue tanto. ¿La causa? Una balacera en La Alameda Zaragoza, lugar donde se concentran los contingentes de las escuelas y agrupaciones que participan en el desfile. 
   Durante más de diez años seguidos participé en ese desfile con una banda de guerra que por aquel entonces era lo menos malo de los peores de Torreón, la banda de guerra de la PVC. Y el evento lo tengo presente desde hace mucho tiempo. El 2009 fue el último año en el que participé, y por esa experiencia, me atrevo a decir que el desfile es el evento esperado por muchas instituciones para presumir: bandas de guerra, escoltas, tablas rítmicas, bailables, deportistas... de todo se encuentra uno en ese desfile.
   Revisé mis redes sociales y vi un mensaje que decía: NO VAYAN AL CENTRO, HAY BALACERA EN LA ALAMEDA Y LA PLAZA DE ARMAS. Ignoré el mensaje porque el perfil que lo compartió tiende a ser muy exagerado en muchas cosas, y como es abiertamente declarado del partido opositor al que nos malgobierna, aprovecha cualquier circunstancia para tirar mierda. Después me asomé al balcón para ver el desfile y noté que de a poco la gente iba menguando.
   Revisé unos minutos más tarde el periódico local online que frecuento y me topé con una escueta nota: Balacera en La Alameda Zaragoza suspende el desfile, se reporta un muerto. Entonces ya me preocupé. Una mujer, una maestra de una preparatoria local, residente en Gómez Palacio, recibió un disparo en la cabeza que acabó con su vida. ¿Los motivos? Desconocidos en ese momento y poco claros hasta el momento que escribo.
   Hace unos días, en #AstilleroLibros, junto con Jessica, Jorge, Daniela y Vicente, tuvimos una charla sobre periodismo y temas que lo orbitan, comentamos sobre el poder que actualmente tiene el testimonio. Es indudable que el testimonio es incómodo. ¿Pero a quién hay qué darle voz? ¿A quién hay qué escuchar? Sé que para que exista una pluralidad de voces hay que tener muchas fuentes, y si varias convergen en la información... ¡Bingo! 
   A lo largo del día la noticia ha circulado más y con más información, y entre mis contactos hubo varios que advertían a todo el mundo que no visitaran el centro, porque nuevamente era peligroso, como en los años que vivimos encerrados en nuestros hogares por la fallida guerra contra el narco del Comandante Borolas. Me pareció alarmante que ese tipo de información circulara. Por más buenas intenciones que tengan, es decir, prevenir la exposición de sus contactos con el centro, la narrativa que encumbran es alejada de la realidad. Las versiones de mis contactos fueron desde un atentado terrorista en contra del desfile hasta una matanza inenarrable en la Alameda.
   Coincido en desconfiar de los medios oficiales, ellos no pueden ni deben generar la apariencia de la verdad, pero en casos como estos, cuando la información testimonial avanza más rápido que la oficial, o la comprobable, ¿qué pasa? Me irrita que se desinforme y que todo se vuelva un teléfono descompuesto. Maldita posverdad.
   Hoy por la noche caminé un poco por el centro con Elena. Platicamos sobre lo sucedido y todas sus vertientes. Ella me comentó que en un grupo feminista al que ella pertenece, circularon información en guatsap sobre si era pertinente o no hacer un pronunciamiento al respecto del homicidio, pues las primeras notas que contenían más información trataban el hecho como un feminicidio. 
   Caminamos rumbo a la Alameda por la avenida Morelos, y dimos vuelta rumbo a la Allende cuando llegamos a la plaza. Le sugerí a Elena dar una vuelta por la Alameda, pues el domingo es el día que más personas la visitan y se llena de puestos ambulantes. Ella me dijo rápido que no, "Hoy mataron a una señora ahí, no quiero pasar por ese lugar". Pero la plaza estaba tan llena como de costumbre.
   En ese mismo grupo de guatsap, al que no pertenezco pero del que Elena me compartió un poco sobre lo que estaban decidiendo, una chica mencionó que el hecho no debería ser tipificado como feminicidio, pues el móvil era uno distinto. En las notas que recién reviso, todo apunta a un problema familiar de dinero. Lamentable, de cualquier manera.
   Hoy el desfile terminó antes, hubo caos en las inmediaciones de la Alameda, también en redes sociales; lo cierto es que por un momento, parecía que volvíamos al 2010-2011, cuando todo estaba fuera de control, y las páginas que daban la información de manera paralela a los medios tenían mayor credibilidad.
   Y por no dejar, les recuerdo un mantra que he tenido durante un buen tiempo:
No les crean.