10 agosto 2019

Fayuca de Nazas

Visitar la fayuca que se pone en Ciudad Nazas, en Terror, Coahuila, es como descender dos escalones de la legalidad... digamos que es infralegal. Ciudad Nazas se encuentra en el culo de Torreón, y todos sabemos que más allá del periférico sólo hay barbarie y oscuridad (me queda muy lejos, pues).
La fayu de Nazas tiene una característica importantísima que la pone por encima de la fayuca de La Rosita: se monta en la noche. El puto calor acaba con las energías de todos los antropólogos que buscan exquisiteces de garras en las pacas y de los sibaritas de chucherías de las mesas de chunches, y cómo no, si en el pinche verano estamos a un promedio de 37° C. Así no se puede estar por un tiempo prologado explorando los puestos. Punto menos para La Rosita, ay. Y no es que el calor no esté culero en la noche, pero todos coincidirán conmigo en el siguiente punto: aunque el aire que corre esté caliente, que el sol no pegue en nuestros ojos, nuestras nucas, nuestros brazos, nuestro ser, todo es más soportable.
En la fayu de Nazas hay buena ropa y no es necesario buscar tanto, a diferencia de otras fayucas en las que hay más opciones de puestos, pero la mayoría con mugreros. Considero que la fayu de Fovissste está por encima de todas en cuanto a la calidad de ropa que ofertan, pero en cuanto a precios, Nazas les da clases de modestia.
En fin, los fayuqueros de Nazas se apropian de la calle todos los viernes, al caer la noche.
Vayan. Consuman local.


12 julio 2019

Algunas consideraciones sobre tomar Vive 100

Desde hace unas semanas he estado tomando esa maldita bebida. El precio es razonable, el costo es altísimo. Desde que empecé a notar que mi estómago crecía debí preocuparme, pero no fue hasta que un barro que me salió en la frente comenzó a crecer y crecer y endurecerse que me preocupé. Ahora tengo un cuerno en la frente, pero no está centrado, no está entre ceja y ceja, sino por encima de mi ojo izquierdo. Y también comencé a sentir mucho comezón en los omóplatos. Creo que me están saliendo unas ramas de la espalda.
Seguiré informando.


28 junio 2019

Puentes con cosquillas

El puente antipeatonal que está en el Miguel Alemán, en Gómez Balazo, a la altura de City Club, está bien culero. Culerísimo. En lugar de escalones tiene rampas de lámina que se calienta bien rudo en este veranito. Si lo atraviesa una bicicleta hace que lo pandeado de la lámina suene como si se fuera a desprender; cuando hace aire le da cosquillas y se mueve todo. Si se encuentran dos personas en el puente, una tiene que dejar pasar a la otra, porque no caben, lo que quiere decir que dos gorditos, como yo, no podrían caminar uno junto al otro en ese cochino metal colgante. Para tomar esa foto estorbé el paso de una mamá con carriola que me miró feo cuando por fin la dejé pasar, como si los dos segundos de vida que le quité valieran la pena, como si yo tuviera la culpa de que se haya reproducido y tuviera que cruzar por ahí con su bebé, ¿pero cómo le explico eso si yo tampoco deseaba estar ahí?
El puente es cruzado por "mucha" gente, alrededor de 3 por minuto (al menos las que pude contar en el tiempo que estuve ahí), y digo "mucha" porque hay estructuras más chidas, como el puente que está en el blvd Independencia, a la altura de Simas, que nomás sirven como espectacular, pues ese no lo atraviesa nadie, nunca.
Ojalá que un día ese puente se caiga, o se lo lleve una tolvanera, y pongan uno fiable, o ya mejor, que de una vez se acabe la gasolina de todo el planeta y los coches desaparezcan y tengamos caminar, como los animales, para no tener que utilizar esa chingadera. 



Sombras inútiles

¿Han visto la "sombra" que pusieron afuera de Palacio Federal después de su remodelación? ¿Es estúpida? Es estúpida. ¿Se ve bien? Se ve bien. ¿Nadie utiliza esas bancas? Nadie utiliza esas bancas. ¿Esto es una queja? Esto es una queja. 


17 marzo 2019

Memoria de un corazón ausente, Ambulante Coahuila-La Laguna 2019

Ambulante está en La Laguna por tercer año. En esta edición el concepto de la gira es Ilusiones Ópticas. Del 14 al 21 de marzo habrá (hay) bastantes actividades en Torreón, Gómez y Lerdo, desde conversatorios, talleres, presentaciones de libros, charlas con directores, y, por supuesto, las proyecciones de documentales. Pueden checar el calendario de actividades aquí.
   El Astillero, ayer sábado 16 de marzo, fue sede de la presentación del libro Memoria de un corazón ausente, historias de vida. Libro que recoge 12 testimonios de mujeres con familiares desaparecidos en Coahuila. 
    El libro tiene todo el apoyo de la Fundación Heinrich Böll, y fue coordinado por Jorge Verástegui. El tema de las desapariciones es cruel por dónde se le vea. Pero Memorias de un corazón ausente plantea un ejercicio que yo no había visto hasta ahora con las desapariciones, los testimonios que recoge apelan todos a la sensibilización del otro. Los testimonios de las madres, hermanas y esposas van a las particularidades de cada persona desaparecida: cómo son recordadas por quien narra su historia de vida, sin dejar de lado el dolor de la ausencia. Los textos están despojados de datos duros, se sustentan en una fuerte motivación: la disposición de la búsqueda. 
    ¿Qué queda después de que alguien desaparece? La memoria. ¿Cómo se le hace justicia a una desaparición? De ninguna manera posible. En el libro, lo que en realidad llamó mi atención fuertemente, son las cartas que las mujeres escriben a sus familiares. Están llenas de dolor, pero también de un amor muy grande. Y el efecto que tiene es poderoso. 
   Silvia Ortiz es fundadora de la organización Grupo VIDA, que realiza búsquedas de desaparecidos en la región, y que ha documentado la implicación directa de fuerzas del Estado en las desapariciones. Sus búsquedas han tenido resultados desgarradores, han encontrado lugares que no se pueden llamar de otra forma sino campos de exterminio. 
   Silvia es madre de Fanny, desaparecida en noviembre del 2004, y su testimonio aparece en el libro. En varias ocasiones la he escuchado narrar su labor y dar su testimonio, pero nunca, hasta ayer, la había visto quebrarse.
   Sé que el tema de desapariciones ha estado latente en el calendario de actividades de la librería, desde la presentación del libro Capitalismo antidrogas. Una guerra contra el pueblo, de la compa Dawn Marie, a finales del año pasado, hasta la más reciente, Las buscadoras. La lucha de las mujeres laguneras por la verdad, la justicia y la memoria de los desaparecidos, de mis otros compas Erika Soto y Walter Salazar. El tema es fuerte y complicado. Pero creo que entre más se señale, se hagan espacios de diálogo y se publiquen libros y artículos y más visibilidad tengan las voces de quienes buscan a un familiar, más oportunidades tenemos para no dejar que la impunidad nos gane.





*Cuando termine la gira de Ambulante en Torreón pretendo escribir un poco más sobre ella y algunos documentales que he tenido oportunidad de ver.