11 noviembre 2019

El menudo más caro de Torreón*

*El título de este post debe tomarse de manera literal, puta madre

El domingo, después de una semana exigente y una madrugada con algo de alcohol, es decir, mucho cansancio poca cruda, despertamos Elena y yo a eso de las 12 del día. No tenía la fuerza de voluntad que se requiere para preparar algo de desayuno, ni ella ni yo, así que propuse ir a buscar algo de comer.
   Después de pensar en varias opciones, decidimos buscar sushi. Aunque yo no estaba muy conforme porque el sushi no está tan barato. En el camino al sushi, se nos atravesó un letrero gigante que decía BIRRIA MENUDO POZOLE TACOS DORADOS.
   —¡Párate aquí! —le ordené a Elena, que era quien manejaba la troca.
   Y ella se detuvo. Cruzamos el Blvd. Constitución por el camellón central. El lugar no tenía un nombre visible, sólo la lona con el letrero. Recién lo acabo de buscar en google maps y aparece esta imagen:


   Debo aclarar que la imagen disponible en maps corresponde al 2014, ahora la dimensión del letrero es más grande y el lugar se ve mejor.
   Por lo tanto, no sé si el lugar al que fuimos se sigue llamando El Bombero, pero es la misma dirección.
   El sitio estaba vacío. Era agradable y estaba limpio. Pero no era la gran cosa y como música de fondo tenían a Mecano y otras rolas de Amanda Miguel. Una señora fue la que nos recibió, era amable y estaba dispuesta a servirnos dignamente, a diferencia de los miserables loncheros de Ordaz de la Rodríguez. Tomamos asiento, me pareció extraño que no hubiera menú, y después a Elena le cayó el veinte de por qué no estaban los precios visibles.
   —Quiero birria —dije.
   —Tenemos menudo y tacos de barbacoa —contestó la señora.
   —Dos platos de menudo —sentenció Elena.
   —Y dos cocas —completé el pedido.
   La señora sonrió amable, y ahora sé que en el fondo se estaba burlando de nosotros por haber caído a comer ahí.
   Nos llevó los platos, muy bien servidos, eso sí, el orégano, la cebolla, el chile de árbol y los limones, y una bandejita con pan francés rebanado.
   Mi paladar de gordo no me dejará mentir. El menudo estaba muy rico. Comparable al que hace Chata, mi mamá, y con bastante pancita. El maíz no era de lo mejor, pero estaba bien.
   —Va a costar como unos 80 varos cada plato —le dije a Elena.
   Y mientras pensaba en que por los dos platos y los dos refrescos serían menos de doscientos pesos.
   Elena no se pudo terminar el plato, era bastante menudo. En cambio yo, lo devoré con mucho gusto y entusiasmo. El menudo es mi segunda comida caldosa favorita, sólo por debajo de la birria. El plato era generoso.
   Terminamos de comer, o mejor dicho, nos llenamos, y pedimos la cuenta.
   La señora sonriente nos llevó un papelito garabateado que decía: dos platos de menudo $230 dos cocas $40 total $270.
   Vi el papelito algo sacado de onda, me niego a pagar un pinche plato de menudo a $115 pesos, por más generoso que este sea, por más sabroso que esté, realmente lo considero un atropello a mis derechos de gordo que por grasa me corresponden. Me emputé, pero no dije nada. El precio elevado de la comida también podía explicar que el lugar estuviera vacío. Comencé a buscar dinero en mi cartera, y Elena puso sobre la mesa un billete de $200. Yo completé con un billete de $100. Al ver la mueca de Elena, me di cuenta de que ella estaba más ofendida que yo.
   Ni ella ni yo protestamos en ese momento.
   Al salir del lugar nos sentimos robados. Pero ella estaba más indignada y encabronada que yo:
   —Hubiéramos ido a Lerdo por un pinche menudo. Con menos de $200 completábamos un litro y con buenos maicitos, puta madre.
   Estaba tan encabronada que me amenzó:
   —Pobre de ti si vas a cagar cuando lleguemos a la casa, no mames.
   Amenza absurda y pusilánime considerando que ella no se pudo terminar el pinche plato de menudo.
   El daño estaba hecho y regresamos en silencio al depa.
   Después tratamos de encontrar algún consuelo y a la conclusión que llegamos, fue que nos merecemos pagar eso por pendejos. Por no preguntar los precios primero y confiarnos del aspecto de un lugar. Así que la recomendación que les dejo es la siguiente:
DESCONFÍEN DE TODO, DE TODOS, EN ESPECIAL DE LOS PINCHES LOCALES O RESTAURANTES QUE NO TENGAN PRECIOS VISIBLES, PERO SOBRE TODO, SI PERTENECEN A LA COMUNIDAD GORDA Y POBRE, NUNCA SE PAREN EN EL PINCHE BOMBERO O COMO SEA QUE SE LLAME EL LUGAR QUE ESTÁ EN BOULEVARD CONSTITUCIÓN 708 EN TORREÓN, COAHUILA

El plato de menudo fotografiado antes de saber que costaba un puto huevo.

29 octubre 2019

8.7

El trabajo cada vez es más exigente. El pago se mantiene. Las deudas crecen. Ser adulto es una trampa.

23 octubre 2019

La calzada Colón es un lugar ingrato

La calzada Colón es una de las más importantes de Terror, Coahuila, por muchos motivos: la cantidad de mordidas que los tránsitos recaudan por todos los carros que la transitan de norte a sur, todos los negocios que hay alrededor, principalmente los que venden alcohol, los bancos, los restaurantes... A pesar de la plaga de ratas que viven en las palmeras de los camellones, la plusvalía que ha adquirido la zona en los últimos años es increíble. A principios del 2010 la renta de un local pequeño era aproximadamente de unos $1,500.00, ahora rondan cerca de los $8,000.00; antes los polis se conformaban con $20.00, ahora piden mínimo $500.00. Desde el año pasado, a principios de la administración de nuestro viejito rampante, Zermeño, comenzó su remodelación, pero ha sido ingrata, pues no han acolchonado las pinches bancas para que todos los vagabundos y las decenas de repartidores de Uber eats y Rappi que se conglomeran ahí, estén más cómodos. Sin mencionar a las parejas que están interesadas en darle gozadera a la cadera y a todos los demás despistados que, por las madrugadas, se sientan a comer burritos en esas cochinas bancas.   


26 septiembre 2019

Libros y libreros

¿Por qué le dicen librero al que vende libros y librero al mueble que exhibe, ordena y donde se colocan los libros?, ¿cuál es el simil?, mis libreros están bonitos. Yo no. Quiero ser mis libreros. 



18 septiembre 2019

Zticma vs Kaiser en la FMS Internacional de Argentina

Definitivamente la segunda fecha de la FMS Internacional fue ligeramente más floja que la primera, pero la batalla más chida, fue la de Zticma vs Kaiser. Los minutos a sangre en el formato fueron los mejores de la jornada. Y el gordito más querido después de San Jony del Pan, demostró ser un chingón. Lástima que no pudo clasificar. Y para ser sincero, para mí, la réplica no era necesaria, el gordito se vio mejor que el chileno en buena parte de la competencia.